Materia que fluye
No se dibuja la materia, se le dan reglas de comportamiento.
La regla
Nadie dibuja una colada. Una gota se carga en el borde: en cada paso, su masa crece según el caudal. Mientras esa masa se mantenga por debajo de la adherencia de la pared, aguanta. En cuanto la supera, se suelta de golpe, coge velocidad y corre hasta abajo. Esta alternancia de sujeción y suelta, y no un ruido añadido, da al rezumar su ritmo irregular: una adherencia fuerte da pocas coladas largas, una adherencia débil una lluvia de lágrimas cortas.
masa ← masa + caudal, luego si masa > adherencia: la gota se suelta, velocidad ← velocidad + gravedad, y ← y + velocidad
Una grieta obedece a una regla igual de corta. Parte de un punto de impacto y avanza a pequeños pasos. En cada paso su ángulo deriva un poco, pero nunca la dirección de conjunto: la grieta guarda la memoria del golpe que la lanzó, no serpentea.
ángulo ← ángulo ± deriva, luego x ← x + paso · cos(ángulo), y ← y + paso · sin(ángulo)
En los dos casos la materia no se dibuja: se deja a reglas de comportamiento, y la forma viene de su ajuste.
Le toca a usted
El primer esquema alinea gotas en el borde superior de un cristal. El caudal y la adherencia se ajustan sobre la marcha: una adherencia fuerte las retiene más tiempo. «Reproducir» avanza un paso por imagen, «Diez pasos» salta diez de golpe, «Reiniciar» las vuelve a colocar con cargas desiguales. En el segundo, un clic o un toque sobre el cristal lanza una grieta, o bien los dos deslizadores de posición y «Lanzar una grieta». La deriva regula cuánto se desvía el ángulo en cada paso; a cero, la grieta es recta. «Vaciar» borra todas las grietas.
El dibujo de arriba es un esquema pedagógico, no la obra: muestra la regla, pero no reproduce los colores, el tamaño de los puntos ni el grano de la impresión.
Lo que cambia de un algoritmo a otro
- Rezumo
- Un muro agrietado que rezuma, con la física que toma el juguete: la masa retenida crece, y cuando supera la adherencia la perla se desprende de golpe. Las coladas cuelgan de grietas que serpentean y se inclinan, nunca del borde del encuadre.
- Cera de velatorio
- Unas mechas dejan caer gotas sobre un perfil de una dimensión: la materia se amontona, y cada treinta gotas la capa fresca se pinta como un estrato. Esos estratos apilados, sus aristas que atrapan la luz y los regueros sobre su cara hacen la cera de un candelero.
- Lluvia en el cristal
- Un vaho, luego gotas repartidas en varios planos de profundidad, sin desenfoque: una gota lejana es simplemente más pequeña y más pálida. Una gota se condensa hasta la masa crítica, resbala y se traga cualquier gota que toque. Su rastro limpia el vaho.
- Filamentos rotos
- Filamentos tendidos entre lo alto y lo bajo del encuadre. Un modo de perturbación crece si su longitud de onda supera la circunferencia del filamento, y se amortigua si no: es la inestabilidad de Rayleigh-Plateau, y es la que produce el rosario. Un filamento lo bastante grueso no se rompe nunca.
- Telaraña
- Un cubo descentrado, un contorno irregular de anclajes y un radio tendido hacia cada uno. La espiral de captura cuelga en catenaria, como un hilo flexible que cede bajo su propio peso entre dos radios. Los desgarros se llevan arcos de hebras.
- Vidrio agrietado
- Uno o varios puntos de impacto, de los que parten grietas que avanzan paso a paso, con el ángulo a la deriva. Lo que distingue este vidrio: una grieta que alcanza otra ya existente se detiene en seco, sin cruzarla. Esa unión en T corta el vidrio en esquirlas cerradas.
Lo que decide el azar
Para cada obra, el programa sortea estos ajustes, entre límites fijados de antemano.
- Número de fuentes Rezumo de 3 a 14
- Número de gotas Lluvia en el cristal de 200 a 900
- Número de impactos Vidrio agrietado de 1 a 3
Los algoritmos de esta familia
- Rezumo
- Cera de velatorio
- Lluvia en el cristal
- Filamentos rotos
- Telaraña
- Vidrio agrietado